Lo que aprendí de mis perros

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Hey Life Warriors!

esta semana tampoco tendremos workouts, ni nutrición, pero a cambio compartiremos algo mucho más valioso: ¡¡consejos para que seáis más felices!! 😉 Hoy quiero compartir con vosotros lo que aprendí de mis perros: Jay y Danko.

  1. Sé agradecid@ por lo que tienes

Si tienes perro, habrás observado que pongas lo que pongas en su plato, lo devora. Ya sea el pienso que comen día tras día, o esas sobras maravillosas que les saben a gloria, es coger el plato de comida y los dos sentarse frente a ti moviendo el rabito con toda la ilusión del mundo. También habrás observado que si tienen una cama mullida, les encanta tumbarse en ella, pero si para estar a tu lado, se tienen que tumbar en el suelo, no tienen problema en hacerlo.

Muestra gratitud por lo qur tienes

Intentemos ser fáciles de complacer y agradecid@s por lo que tenemos, como hacen nuestros peludos!

2. Disfruta el momento

El momento preferido por los perros, es sin duda la hora del paseo. Ellos disfrutan de cada minuto que les tengas al aire libre, oliendo cosas, corriendo… Desgraciadamente no siempre tenemos tiempo de darles grandes paseos, a veces sólo podemos sacarlos unos minutos. Sin embargo, ellos disfrutan lo mismo de un paseo largo que de un paseo corto, y la clave de este disfrute es su ausencia de expectativas.

Un ser humano se pasaría todo el día pensando «¿Será hoy un paseo largo o corto?» «¿Me tirará la pelota?» «¿Iremos al parque?» «¿Cuándo vamos a ir a la montaña?» Y en cuanto nos sacaran a la calle nos empezaríamos a agobiar pensando en el momento de volver a casa… ¿a que sí?

Disfruta el momento presente

Disfruta lo que estés haciendo en este momento, no te preocupes de si la diversión durará mucho o poco, ¡¡y no dejes que la expectativa de un mañana muy bueno o muy malo, te saque del momento presente!!

3. Sé Paciente

Nuestros amigos peludos son infinitamente pacientes. No importa cuántas ganas tengan de salir de paseo. Ellos simplemente se sentarán en la puerta mientras te pones el abrigo, bebes un vaso de agua, miras el Whatsapp, te pones a hablar con alguien… Puedes alargar el ritual todo lo que quieras, ellos nunca se impacientarán.

Sé paciente

Las cosas llevan su tiempo, y llegan cuando tienen que llegar. Haz como tus peludos amigos y simplemente espera a que lleguen sin agobiarte.

4. Acepta a los demás como son

Otra gran lección que nos dan nuestros peludos es que nos quieren tal y como somos. No intentan cambiarnos. Da lo mismo si somos buenos dueños o malos, si les sacamos mucho o poco, si les damos solomillo de ternera o pienso del barato… para ellos lo somos todo y lo dan todo por complacernos.

Mira cómo este perro conforta a este niño en el hospital de Cincinnati. El chaval no podrá salir a jugar y correr con él, pero eso no parece importarle al perrete, ¿no crees?

Nuestros perros siguen al pie de la letra aquella preciosa cita que decía: «ve la luz en los demás y actúa como si esa luz fuera lo único que vieras»

5. Acéptate (y quiérete) a ti mism@ como eres

¿Alguna vez has visto a un perro con algún impedimento físico? Echa un vistazo a estos perros:

Nuestros peludos juegan, corren, saltan… no les importa si están cojos, si les falta una pata, si están gordos o flacos, si son guapos o feos… Ellos se quieren y se aceptan tal y como son, y tratan de disfrutar todo lo que pueden… ¡¡hagamos nosotros lo mismo y aceptémonos tal y como somos!!

Como ves, no es tan difícil ser más felices aprendiendo de nuestros perros, sólo tenemos que ser agradecid@s y fáciles de complacer, ser pacientes, disfrutar del momento presente, aceptar a los demás como son y aceptarnos y querernos a nosotr@s mism@s como somos. ¿Te animas a intentarlo?

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