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¡Hola Life Warrior!
Coges el teléfono para mirar qué tiempo va a hacer mañana. Lo desbloqueas, abres el whatsapp y empiezas a leer los mensajes que tenías sin leer. Uno de ellos contiene un enlace a un post de instagram. Haces click en el enlace y empiezas a ver tu feed de Instagram. En tu feed de Instagram te aparece una oferta interesante. Te levantas y vas a por la cartera. Unos diez minutos después de haber cogido el teléfono, lo dejas de nuevo en la mesa. ¿Qué tiempo va a hacer mañana? Ni idea, no lo has mirado.
¿Te suena esta situación? En la sociedad de hoy, estamos sometidos a miles de distracciones. Montones de empresas se ganan la vida a costa de atraer tu atención y mantenerte con ellos. Su técnica es proporcionarte impulsos que tu cerebro percibe como positivos. En consecuencia, tu cerebro te empuja a buscar más y más de esos impulsos. Ya sean los likes en tus publicaciones, tus seguidores, ver un capítulo más de la última serie de Netflix, comprarte el enésimo jersey que, por supuesto, no necesitas para nada… todo esto tiene una cosa en común: estimula tu producción de dopamina sin que te des cuenta. Hace ya algún tiempo hablamos de este fenómeno y cómo contrarrestarlo, o mejor dicho, cómo hacer que juegue en tu favor (click aquí si te lo perdiste) .
Hoy te traemos una herramienta más para tu arsenal: La Meditación
La meditación es una práctica milenaria que se ha puesto bastante de moda últimamente a través del mindfulness. De hecho, algunas personas identifican erróneamente ambos conceptos, pero no son la misma cosa. Mindfulness es un estado mental de atención plena, e incorpora una serie de técnicas que nos ayudan a conseguir llegar a ese estado. La meditación es una de esas técnicas. A su vez, la meditación para el mindfulness es una de las muchas clases de meditación que hay.
Otra concepción errónea de la meditación es que es una práctica esotérica, o que está necesariamente ligada al budismo o al hinduismo. Sin duda las antiguas civilizaciones orientales han tenido una gran influencia en el desarrollo de esta práctica, pero eso no quiere decir que para meditar haya que ser budista, de la misma forma que para practicar Kung Fu no hay que ser un monje Shaolin.
Por último, otro error común es identificar la meditación con una técnica de relajación (no lo es) o como una práctica cuyo objetivo es «poner la mente en blanco».
Realmente el objetivo de la meditación es entrenar nuestra mente para ser más conscientes de las cosas. Cuando me distraigo, ser consciente de que me he distraído, y cuando consigo estar concentrado en mi respiración, ser plenamente consciente de mi respiración.
Naturalmente, cuando nos iniciamos en la práctica de la meditación, las distracciones son muy frecuentes. Nos ponemos, empezamos a fijarnos en nuestra respiración y automáticamente nuestra mente salta a repasar la lista de la compra, a las cosas que tengo que hacer cuando termine de meditar o a intentar recordar el nombre de aquel restaurante tan bueno. No pasa nada, es perfectamente normal. Nuestro cerebro está diseñado para no detenerse nunca, y para realizar un montón de funciones en modo «piloto automático». La clave está en darse cuenta de que nos hemos distraído y volver a fijar nuestra atención en la respiración.
La meditación tiene para nosotros, Life Warriors, un beneficio inmediato: nos ayuda a concentrar nuestra mente en lo que realmente queremos estar concentrados, y a evitar las múltiples distracciones que tenemos a nuestro alrededor. Esta plena consciencia del mundo que nos rodea nos permite ser más efectiv@s en las cosas que hacemos, más productiv@s y ello sin duda nos proporciona más tiempo para hacer las cosas que queremos hacer.
Pero aunque este beneficio por sí solo ya sería suficiente, la meditación tiene otros muchos beneficios para nuestra salud, ampliamente descritos por nuestro admirado Marcos Vázquez en este excelente artículo: mejora de la presión arterial, reducción de los niveles de cortisol, mejora de la concentración, de la calidad del sueño, de la recuperación tras el ejercicio físico, y muchos otros más que podéis ver en el artículo de Marcos.
¿Lo mejor de todo? Dos cosas: no tienes que ser un@ expert@ meditador@ para obtener los beneficios, ya que éstos están comprobados en principiantes también, ¡¡y además es totalmente gratis!! ¿Qué más queremos?
Si te he convencido y has decidido empezar a meditar, ¡enhorabuena! Durante tus primeros meses de práctica, lo más aconsejable es que sigas meditaciones guiadas. Con el tiempo podrás prescindir de esta ayuda. Puedes encontrar meditaciones guiadas en YouTube, Spotify, y por supuesto, en un montón de aplicaciones móviles. La que nosotros utilizamos es Down Dog (tienes versiones gratuitas o de pago), pero cualquier otra que tengas, vale.
¿Te parece interesante pero no tienes tiempo?


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